Respuesta rápida
Crear una app puede costar aproximadamente entre 3.000 € y 100.000 € o más, según complejidad, diseño, usuarios, backend, pagos y mantenimiento.
Qué determina el precio final
El coste depende de las pantallas, la lógica y los servicios externos. Una app informativa es mucho más sencilla que una con usuarios, pagos, mapas, notificaciones, chat y panel de administración.
Un caso habitual
Un prototipo funcional puede empezar en varios miles de euros. Una aplicación completa para iOS y Android, con backend y mantenimiento, suele requerir una inversión mucho mayor y trabajo continuo tras el lanzamiento.
Cuánto cuesta según el alcance real del proyecto
Compara el coste con el alcance real del servicio: modelo, prestaciones, calidad del repuesto, soporte, permanencia y condiciones posteriores. Dos opciones con el mismo nombre pueden ofrecer resultados muy distintos.
| Concepto | Precio | Detalle |
|---|---|---|
| App sencilla | 3.000 € – 10.000 € | Pantallas básicas o formularios. |
| App media | 10.000 € – 30.000 € | Login, usuarios y panel. |
| App compleja | 30.000 € – 100.000 €+ | Pagos, marketplace o integraciones. |
Servicio relacionado con el servidor de la app
Mostramos un servidor virtual por su relación con lo que explica la guía: si la app guarda datos de usuarios necesita un backend, y ese es un gasto recurrente que crece con el uso. Consúltalo con quien vaya a desarrollarla antes de contratar nada.

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Servidor virtual con recursos propios, pensado para quien necesita un backend y quiere administrarlo por su cuenta. Conviene saber que muchas apps pequeñas resuelven esto con servicios cloud que se pagan por uso en lugar de con un VPS fijo: son enfoques distintos y ninguno es mejor por defecto.
Qué conviene comprobar antes de comprar
- Si es administrado o tienes que mantenerlo tú
- Recursos incluidos y qué cuesta ampliarlos cuando crezcas
- Copias de seguridad: si van incluidas o se contratan aparte
- Que el desarrollador que haga la app confirme que le encaja
Esta sección incluye enlaces de afiliado: si contratas a través de ellos podemos recibir una comisión. El precio para ti no cambia por utilizar estos enlaces.
Guía detallada para calcular el coste
El precio de una app depende de lo que ocurre detrás de cada pantalla. Registro, pagos, mapas, notificaciones, sincronización, panel de administración y publicación en dos tiendas pueden convertir una idea sencilla en un producto de meses de trabajo.
Prototipo, primera versión y producto completo
Un prototipo valida navegación y diseño sin construir toda la infraestructura. Una primera versión funcional debe resolver una necesidad concreta con pocos flujos. El producto completo añade roles, pagos, analítica, soporte, administración y escalabilidad.
Definir qué queda fuera de la primera versión reduce costes y riesgo. Intentar lanzar todas las ideas a la vez suele generar retrasos y funciones poco usadas.
Costes invisibles del backend
La app puede necesitar servidores, base de datos, almacenamiento, correos, SMS, mapas o inteligencia artificial. Muchos servicios cobran por uso, de modo que el coste crece con usuarios y actividad.
También hay cuotas de tiendas, certificados, cuentas de desarrollador, monitorización y respuesta a cambios de iOS y Android.
Propiedad, código y mantenimiento
El contrato debe indicar quién conserva el código fuente, diseño, claves de firma, cuentas de las tiendas y datos. Sin estos elementos, cambiar de proveedor puede ser difícil o imposible.
Reserva presupuesto para corregir errores, adaptar nuevas versiones del sistema y atender incidencias. Publicar no es el final del desarrollo.
Por qué el rango es tan enorme
Decir que una app cuesta entre 3.000 € y más de 100.000 € parece poco útil, pero la horquilla es real y tiene una explicación concreta: bajo la palabra «app» caben proyectos que no se parecen en nada.
Lo primero que dispara el presupuesto es que una app rara vez es una sola cosa. Si tiene que funcionar en iPhone y en Android son dos desarrollos, o uno multiplataforma con sus propias limitaciones. Y si además guarda datos de usuarios, hace falta un servidor detrás, que es un tercer proyecto con su propio coste.
- ¿iOS, Android o ambos? Cada plataforma suma trabajo.
- ¿Necesita servidor y base de datos, o funciona sola en el teléfono?
- ¿Hay registro de usuarios, y por tanto gestión de contraseñas y datos personales?
- ¿Se cobra dentro de la app? Los pagos añaden desarrollo y requisitos de las tiendas.
- ¿Se integra con sistemas que ya tienes? Cada integración es un proyecto pequeño.
- ¿Quién hace el diseño? Una app sin diseño propio sale más barata y se nota.
Los gastos que siguen después de publicarla
Publicar la app es el principio, no el final. Hay costes recurrentes que conviene tener en el presupuesto desde el primer día, porque no desaparecen mientras la app siga en las tiendas.
Como referencia de sector, el mantenimiento anual de una app suele estimarse en torno al 15-20 % de lo que costó desarrollarla. No es capricho: los sistemas operativos cambian cada año y una app que no se actualiza acaba dejando de funcionar o siendo retirada.
| Concepto | Coste | Nota |
|---|---|---|
| Cuenta de desarrollador de Apple | 99 € al año | Obligatoria para publicar en App Store. IVA incluido. |
| Cuenta de desarrollador de Google | unos 23 € (25 $) una sola vez | Obligatoria para publicar en Google Play. |
| Servidores y base de datos | según uso | Crece con el número de usuarios. |
| Mantenimiento y actualizaciones | 15-20 % anual | Referencia habitual sobre el coste de desarrollo. |
| Comisión de las tiendas | 15-30 % de lo cobrado | Solo si vendes dentro de la app. |
Qué debe dejar claro el contrato
En desarrollo a medida, el punto crítico es la propiedad de lo que se construye. Conviene resolverlo por escrito antes de empezar, no cuando el proyecto ya está en marcha.
- ¿De quién es el código fuente al terminar? Debe quedar escrito.
- ¿Las cuentas de App Store y Google Play se abren a tu nombre?
- ¿Qué incluye exactamente la garantía y durante cuánto tiempo?
- ¿Cómo se presupuestan los cambios que surjan durante el desarrollo?
- ¿Qué pasa con los datos de los usuarios si cambias de proveedor?
- ¿Hay entregas parciales que permitan ver avance, o todo al final?
Enlaces de interés
Requisitos oficiales de publicación y obligaciones legales al tratar datos de usuarios.
¿Y hacerla tú con IA?
Es la pregunta lógica en 2026 y merece una respuesta honesta: en apps la brecha es mucho mayor que en webs. Generar pantallas con IA hoy funciona razonablemente bien; publicarlas y sostenerlas es otra cosa.
Una web la subes y ya está. Una app tiene que pasar la revisión de Apple y de Google, cumplir sus requisitos, tener un servidor detrás si guarda datos, gestionar cuentas y contraseñas, y actualizarse cada vez que cambia el sistema operativo, que es todos los años. Ahí no hay atajo.
| Opción | Precio | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Versiones gratuitas | 0 € | Suficiente para probar; con límites de uso diarios. |
| Planes de entrada | 8 € – 10 € al mes | Más límite de uso que el gratuito. |
| Suscripción completa | 18 € – 22 € al mes | Los planes habituales de ChatGPT, Claude o Gemini. |
| Editores de código con IA | 0 € o unos 18 € al mes | Para quien vaya a tocar código. Facturan en dólares. |
| Constructores de webs con IA | 0 € o desde 23 € al mes | Generan la web desde una descripción. Facturan en dólares. |
Dónde se rompe el «me la hago yo»
Estos son los puntos concretos donde la gente que lo intenta se queda atascada, y ninguno lo resuelve una IA por ti.
- La revisión de las tiendas: rechazan por motivos que hay que saber interpretar y corregir.
- Las cuentas de desarrollador siguen costando 99 € al año en Apple y unos 23 € una sola vez en Google.
- Si guarda datos de usuarios, hay servidor, copias de seguridad y RGPD detrás.
- Los pagos dentro de la app tienen requisitos propios y comisiones del 15 % al 30 %.
- Cada actualización anual de iOS y Android puede romper cosas.
- Si la app falla y tienes clientes, respondes tú.
Una vía intermedia que sí funciona
Antes de encargar una app de varias decenas de miles de euros, hay un camino que ahorra mucho dinero y que casi nadie propone: comprobar que la idea funciona sin construir la app.
Una web bien hecha que se pueda instalar en el móvil cubre buena parte de los casos, cuesta una fracción y no depende de la aprobación de nadie. Si eso demuestra que hay demanda, entonces la app tiene sentido y además llegas a la conversación con datos, que es la mejor forma de que un presupuesto no se dispare.
- Valida primero con una página web, que cuesta mucho menos.
- Si funciona, encarga la app con requisitos claros en lugar de con una idea.
- Pregúntate si de verdad necesitas estar en las tiendas o te basta con abrir desde el navegador.
¿Hay ayudas públicas para desarrollar una app?
Directas para hacer una app, no. El Kit Digital, que es el programa de referencia para digitalizar autónomos y pymes, tiene categorías de sitio web, comercio electrónico, gestión de clientes o facturación, pero no una de desarrollo de aplicaciones móviles a medida.
Y aunque la tuviera, los importes no darían: el bono más alto para pequeñas empresas son 12.000 €, y una app de complejidad media parte de 10.000 € y se va con facilidad a 30.000 €.
Lo que sí puede tener sentido es al revés: usar el Kit Digital para la parte que sí cubre —la web con la que validar la idea— antes de invertir en la app. Además, a día de hoy no hay convocatoria abierta para autónomos, así que tampoco es una decisión que puedas tomar hoy.
- El Kit Digital no incluye desarrollo de apps móviles a medida.
- Sí cubre sitio web y comercio electrónico, que sirven para validar antes de construir.
- Consulta convocatorias de tu comunidad autónoma para innovación o digitalización.
- Si hay componente de I+D real, existen otras vías como las ayudas del CDTI.
Las decisiones que más influyen en el presupuesto
En tecnología, el precio depende del equipo concreto, la complejidad, la calidad de los componentes y el nivel de servicio. Revisar estas diferencias evita pagar de más o elegir una opción que no cubre lo necesario.
- Android, iOS o ambas.
- Diseño.
- Backend.
- Pagos y notificaciones.
- Mantenimiento.
Cómo contratar sin pagar dos veces por lo mismo
Antes de pagar, comprueba compatibilidad, limitaciones, garantía, renovación y soporte. En reparaciones, pide que identifiquen el repuesto; en servicios digitales, revisa la cuota ordinaria tras promociones.
- Empieza por MVP.
- Define funciones imprescindibles.
- Pregunta costes de servidores y tiendas.
Entregables y condiciones que deben figurar en el contrato
Guarda las condiciones aplicables y confirma estos puntos antes de aceptar el servicio o activar una suscripción:
- Diseño, desarrollo móvil y backend separados.
- Publicación en tiendas, analítica y notificaciones.
- Mantenimiento, servidores, corrección de errores y nuevas versiones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el precio de una app varía tanto?
Porque bajo la palabra app caben proyectos muy distintos. Si tiene que funcionar en iPhone y Android son dos desarrollos, y si guarda datos de usuarios hace falta un servidor detrás, que es un proyecto aparte. Pagos, registro de usuarios e integraciones multiplican el trabajo.
¿Qué cuesta mantener una app cada año?
Como referencia de sector se estima en torno al 15-20 % del coste de desarrollo. A eso se suman los 99 € anuales de la cuenta de desarrollador de Apple, el pago único de unos 23 € de Google Play y los servidores, que crecen con el número de usuarios.
¿De quién es el código de la app?
De quien lo diga el contrato, así que conviene dejarlo escrito antes de empezar. Lo mismo con las cuentas de App Store y Google Play: si se abren a nombre del proveedor, recuperar el control después puede ser complicado.
¿Las tiendas se llevan comisión?
Solo si vendes dentro de la app. Apple y Google aplican entre un 15 % y un 30 % sobre las compras realizadas dentro de la aplicación, con condiciones distintas según el volumen y el tipo de producto.
¿Puedo hacerme la app con IA?
En apps la brecha es mucho mayor que en webs. Generar pantallas funciona razonablemente, pero publicarla y sostenerla no: hay que pasar la revisión de Apple y Google, montar servidor si guarda datos, gestionar cuentas y actualizar cada año cuando cambian los sistemas operativos.
¿Hay alguna forma de gastar menos antes de encargar una app?
Sí, y casi nadie la propone: validar la idea con una web antes de construir la app. Cuesta una fracción, no depende de la aprobación de ninguna tienda y, si funciona, llegas al presupuesto con datos en vez de con una idea, que es lo que evita que se dispare.
¿Hay ayudas públicas para hacer una app?
Directas no. El Kit Digital cubre sitio web, comercio electrónico o facturación, pero no desarrollo de aplicaciones móviles a medida. Y los importes tampoco darían: el bono máximo para pequeñas empresas son 12.000 € y una app media parte de 10.000 €. Lo que sí tiene sentido es usarlo para la web con la que validar la idea antes.
¿Qué encarece más una app?
El número de pantallas importa menos que funciones como pagos, mapas, cuentas, notificaciones, panel de gestión e integraciones.
¿Hace falta crear dos aplicaciones?
Con tecnologías multiplataforma puede compartirse parte del código, pero publicación, pruebas y ajustes siguen existiendo en cada sistema.
Fuentes y referencias
Los rangos se apoyan en costes habituales de desarrollo, licencias, infraestructura y mantenimiento. No existe una tarifa oficial: la comparación solo es válida cuando todas las ofertas incluyen el mismo alcance.
- Apple Developer Program
Cuenta y requisitos para publicar en App Store.
- Google Play Console — ayuda
Publicación y gestión de aplicaciones Android.
- OWASP Mobile Application Security
Estándares abiertos de seguridad móvil.
- AEPD — privacidad desde el diseño
Protección de datos en el diseño del producto.
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