Cuánto cuesta mantener tu coche al año
Introduce kilómetros, consumo y gastos. Verás el total anual, el promedio mensual y el coste por kilómetro. Para gasolina, diésel, GLP e híbridos no enchufables.
Empiezas con un ejemplo ficticio editable. Sustituye los datos por los de tu coche; el precio del combustible no se actualiza automáticamente.
Qué incluye el cálculo
El combustible se calcula así: kilómetros anuales × consumo en litros por 100 km ÷ 100 × precio por litro. A ese importe se suman seguro, impuesto de circulación, ITV, mantenimiento, neumáticos, averías, aparcamiento y peajes.
El total anual dividido entre 12 es el promedio mensual. Dividido entre los kilómetros es el coste por kilómetro. Con cero kilómetros, este último resultado no se calcula, aunque sigan existiendo gastos fijos.
Gasto real o reserva: elige un criterio
Para saber lo pagado este año, introduce las facturas de ese periodo. Para planificar un año medio, puedes repartir gastos que no ocurren todos los años: por ejemplo, una ITV de 50 € cada dos años equivale a una reserva de 25 €/año. No mezcles esa reserva con la misma factura completa.
Ejemplo de uso
Con 12.000 km, un consumo de 6,5 l/100 km y un precio supuesto de 1,60 €/l, el combustible suma 1.248 € al año. Añadiendo las cantidades ficticias iniciales de la herramienta, el total es 2.313 € al año, o 192,75 € al mes. No es una media nacional ni un precio actualizado del combustible.
Depreciación y financiación
La pérdida de valor es un coste económico, pero no un recibo que pagas cada año. Se presenta aparte. Esta herramienta no calcula préstamos ni coste total de adquisición, y no suma cuotas de financiación para evitar confundir devolución de capital con depreciación.
¿Sirve para un eléctrico o un híbrido enchufable?
No modela electricidad ni dos fuentes de energía. Está pensada para vehículos cuyo gasto energético se introduce como litros de combustible. No utilices el resultado como coste completo de un eléctrico o un enchufable.
Las partidas que casi todo el mundo olvida
Al calcular lo que cuesta un coche se suele pensar en combustible y seguro, y ahí se queda la cuenta. Faltan varias cosas que sí se pagan: los neumáticos, que conviene repartir entre los años que duran en vez de imputarlos enteros al año en que se compran; la ITV, que no es anual pero llega; y el aparcamiento, que en muchas ciudades es la segunda partida más grande después del combustible.
El coste por kilómetro es la cifra que sirve para decidir
Cuando tengas el total anual, divídelo entre los kilómetros que haces al año. Ese número por kilómetro es lo que permite comparar de verdad: si compensa el coche frente al transporte público en tus trayectos habituales, si sale a cuenta usarlo para ir a trabajar o si un segundo coche en casa tiene sentido. Visto como total anual todo parece mucho; visto por kilómetro, se decide mejor.