Diésel vs gasolina: cuál te sale más barato
Introduce tus kilómetros anuales, consumos y precios. La calculadora compara el coste anual y permite valorar si un posible sobrecoste de compra del diésel llegaría a recuperarse.
Compara dos versiones equivalentes con consumos reales. Si solo quieres comparar combustible, deja los otros gastos anuales a cero.
La clave son tus kilómetros y consumos
No existe un kilometraje universal a partir del cual un diésel compense. Dos coches pueden tener diferencias de consumo y precio de compra muy distintas. Esta herramienta calcula el punto económico usando exactamente los datos que introduces.
Otros gastos anuales
Los campos adicionales permiten incluir diferencias que conozcas entre los dos modelos, por ejemplo mantenimiento, impuesto o seguro. Si esperas que sean iguales, déjalos en cero para comparar únicamente combustible.
Sobrecoste de compra
Si el diésel cuesta más, introduce esa diferencia. Cuando el diésel ahorra dinero cada año, la calculadora divide el sobrecoste entre el ahorro anual para mostrar una amortización simple.
También importan el uso y las restricciones
El resultado es económico, no una recomendación de compra. Tipo de trayectos, etiqueta ambiental, restricciones locales, fiabilidad y preferencias de conducción también pueden influir en la decisión.
El diésel tiene un mantenimiento propio que el gasolina no tiene
Un diésel moderno lleva filtro de partículas, y en muchos modelos también sistema de AdBlue, que se rellena periódicamente. Ambos suman gasto y, sobre todo, condicionan el tipo de uso: los trayectos cortos en ciudad, en los que el motor no llega a temperatura, dificultan la regeneración del filtro y son el origen de averías caras. Un diésel que solo hace cinco kilómetros al día no es solo peor negocio, es peor decisión técnica.
La etiqueta ambiental pesa más que el ahorro anual
El cálculo de esta página es puramente económico y a un año vista. Pero la decisión de comprar un coche se vive cinco o diez años, y en ese plazo pesan las restricciones de circulación de las zonas de bajas emisiones y lo que valga el coche cuando lo vendas. Antes de decidir por el ahorro de combustible, comprueba qué etiqueta le corresponde a cada opción y si circulas habitualmente por alguna ciudad con restricciones.